Oración del jueves
Canto de adoración
Adoramus te Christe,
benedicimus tibi
quia per crucem tuam
redemisti mundum;
quia per crucen tuam
redemisti mundum.
Canto de la Palabra
Canta mi alma a Dios,
bendice al Señor.
Canta mi alma a Dios,
Él es mi redentor.
Lectura del santo evangelio según san Mateo 22, 15-21
En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta.
Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron:
«Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas:
¿es lícito pagar impuesto al César o no?».
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús:
«Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto».
Le presentaron un denario.
Él les preguntó:
«De quién son esta imagen y esta inscripción?».
Le respondieron:
«Del César».
Entonces les replicó:
«Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».
Palabra del Señor
Canto de reflexión
Sé que no me dejarás
ni en las horas más oscuras.
Sé, Señor, que me amarás
aunque esté lleno de dudas.
Aunque me pierda en la noche
y en Ti no quiera creer,
me llamarás por mi nombre,
de nuevo te seguiré.
Canto de oración
Solamente una palabra,
solamente una oración
cuando llegue a tu presencia, ¡Oh Señor!
No me importa en qué lugar
de la mesa me hagas sentar.
Ni el color de mi corona
si la llego a ganar.
Solamente una palabra,
si es que aún me queda voz,
y si logro articular en tu presencia.
No te quiero hacer preguntas,
solo una petición,
Y si puede ser a solas,
mucho mejor.
SOLO DÉJAME MIRARTE,
CARA A CARA
Y PERDERME COMO UN NIÑO
EN TU MIRADA
Y QUE PASE MUCHO TIEMPO
Y QUE NADIE DIGA NADA
PORQUE ESTOY VIENDO AL MAESTRO
CARA A CARA.
QUE SE AHOGUE MI RECUERDO
EN TU MIRADA
QUIERO AMARTE EN SILENCIO
Y SIN PALABRAS,
Y QUE PASE MUCHO TIEMPO,
Y QUE NADIE DIGA NADA.
SOLO DÉJAME MIRARTE,
CARA A CARA.
Solamente una palabra,
solamente una oración…
SOLO DÉJAME MIRARTE,
CARA A CARA
AUNQUE CAIGA DERRETIDO
EN TU MIRADA
DERROTADO Y DESDE EL SUELO
TEMBLOROSO Y SIN ALIENTO.
AÚN TE SEGUIRÉ
MIRANDO MI MAESTRO.
CUANDO CAIGA ENTRE TUS PLANTAS
DE RODILLAS
DÉJAME LLORAR PEGADO
A TUS HERIDAS
Y QUE PASE MUCHO TIEMPO
Y QUE NADIE ME LO IMPIDA.
Que he esperado este momento
toda mi vida
Nunc Dimitis
Nunc dimitis servum tuum Domine,
secundum verbum tuum, in pace
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...
Canto a la Virgen
Magnificat, magnificat,
magnificat anima mea Dominum.
Magnificat, magnidicat,
magnificat anima mea.
